Para garantizar un rendimiento óptimo del sistema de riego por goteo será necesario planificar una rutina de mantenimiento del sistema.

Independientemente de las recientes innovaciones en la planificación de los sistemas de riego por goteo y de sus líneas goteadoras, que renden el sistema de riego notablemente resistente a los fenómenos meteorológicos y al mal funcionamiento debido a obstrucciones, el mantenimiento es una prioridad.

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De hecho, el sistema de filtración tiene, por natura, una duración limitada en el tiempo y está expuesto a usura. De la misma manera, el uso de fertiirrigación puede causar fácilmente obstrucciones.

La obstrucción del sistema de riego supondría daños en el cultivo corriente que no recibe una cantidad suficiente de agua y esto pone en peligro una inversión económica importante que no recibiría un rendimiento a causa de un mal crecimiento de los cultivos.

Las lecturas de referencia y la supervisión constante del caudal, presión y condiciones del agua de lavado pueden dar indicaciones importantes sobre cómo planificar las operaciones de mantenimiento.

Además de estos valores, será necesario inspeccionar y calibrar los requisitos del sistema de bombeo y lo de distribución. Por esta razón se inspecciona la unidad de control, motores, inyectores, tuberías, válvulas, conexiones, medidores de caudal y manómetros.

En caso de que se observe un malfuncionamiento o una ruptura de una de estos componentes del sistema, será necesario sustituirlo idénticamente o similar, con el fin de respetar los criterios de diseño del sistema y de garantizar sin cambio alguno su buen funcionamiento.

Las medidas de mantenimiento recomendados por SAB

  1. control del caudal de la bomba y de la presión de todos los sectores del sistema;
  2. control de la presencia de posibles pérdidas de carga por los filtros;
  3. control de la presión al final de las líneas laterales;
  4. control de la presencia de agua al final de las líneas laterales o en la válvula de purga;
  5. control de la estación de bombeo;
  6. regulación correcta de la bomba de inyección;
  7. control del buen funcionamiento del sistema en general.

Control del caudal de la bomba y de la presión de todos los sectores del sistema

El control del caudal de la bomba y de la presión de todos los sectores del sistema deberá realizarse, como mínimo, con frecuencia semanal. Es necesario verificar que estos valores sean conformes a los valores iniciales registrados a la puesta en marcha del sistema y señalados por el responsable del proyecto. En caso de que se constata un aumento del caudal y una reducción de la presión, o viceversa una reducción del caudal y un aumento de la presión, será necesario determinar la causa y entonces comprobar que:

  • no hay pérdidas en los conductos principales o en las líneas laterales;
  • que la válvula de purga esté abierta;
  • que las válvulas de sector no sean cerradas;
  • no hayan obstrucciones en los conductos principales o en las cintas;
  • no hayan malfuncionamientos de la bomba y el pozo proporcione la cantidad adecuada de agua para el riego.

Control de la presencia de posibles pérdidas de carga a través de los filtros

La presencia de posibles pérdidas de carga a través de los filtros debe verificarse cada vez que se riega. De hecho, un malfuncionamiento del sistema de filtraje podría causar una irrigación inadecuada, dado que los cultivos no reciben el agua requerida. Los filtros siempre deberán respetar las especificaciones establecidas por el productor para funcionar correctamente. La superación o la aproximación al valor máximo admisible, indica la presencia de una obstrucción del filtro.

Control de la presión al final de las líneas laterales

La presión al final de las líneas laterales se controlará al menos una vez al mes y siempre debe ser equivalente a la presión de referencia establecida por el responsable del proyecto en la fase inicial del sistema de riego por goteo. En caso de que el valor de presión sea más alto o más bajo de su valor de referencia, podría haberse verificado una de las siguientes situaciones:

  • obstrucción de la cinta;
  • líneas laterales dañadas;
  • baja presión de todo el sistema.

Control de la presencia de agua al final de las líneas laterales o en la válvula de purga

El control de la presencia de agua al final de las líneas laterales o en la válvula de purga se efectuará como mínimo dos veces por semana. En particular, conviene verificar la presencia de residuos o de partículas en el agua. Si se observan una de las dos hipótesis, comprobar que:

  • los conductos no sean dañados;
  • no haya rupturas de los filtros de malla;
  • la masa filtrante no puede retener las partículas por ser demasiado pequeñas;
  • los filtros no sean dañados;
  • no haya precipitaciones de fertilizantes;
  • no haya crecimiento de algas o bacterias.

Control de la estación de bombeo

La estación de bombeo se controlará al menos una vez por semana dado que siempre debe respetar las especificaciones indicadas por el productor. Es necesario verificar que no haya pérdidas o roturas y que el nivel de reserva del motor y el nivel del depósito cumplan las especificaciones técnicas indicadas.

Regulación correcta de la bomba de inyección

La regulación de la bomba de inyección siempre debe ser ajustada como al inicio del sistema y se controlará cada semana. Este control es necesario al fin de garantizar una configuración adecuada de la duración del tiempo de inyección y el correcto funcionamiento de la bomba.

Control del buen funcionamiento del sistema en general

El control del buen funcionamiento del sistema de riego en general se efectuará semanalmente para comprobar que las configuraciones sean las mismas de la puesta in marcha del sistema. La decoloración de los distribuidores o del fin de línea, la presencia de pérdidas en la cinta o estrés del cultivo podrían indicar la aparición de una de las situaciones siguientes:

  • acumulación de minerales, fertilizantes, algas y/o barro;
  • daños mecánicos o por parásitos;
  • cintas fuera de las conexiones;
  • explosión de la cinta para sobrepresión;
  • cultivo con enfermedades;
  • cinta ocluida, obstruida o dañada.

Además de las intervenciones para regular y reparar el equipamiento, las actividades de manutención del sistema incluyen también actividades como la aplicación de sustancias químicas necesarias, lavado del sistema y control de los parásitos.

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